Libertad de prensa
3 de mayo
Comentarios 1

18 DE JULIO ¡NUNCA MÁS! Por Emilio Silva.

|

Muchos de quienes claman hoy por el consenso y la generosidad de la Transición, no han sido capaces de dejar en el Boletín de las Cortes plasmado su rechazo hacia quienes promovieron la guerra.


Reparar a las víctimas y educar a la ciudadanía en el rechazo al franquismo son las medidas más importantes que se pueden tomar con respecto a ese pasado traumático.


Publicado el 17/06/2016 por Emilio Silva en el periódico digital El diario.es en su columna 'Zona Critica'

Fotografía de Portada; Agencia EFE. 


Emilio Silva; Profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Periodista y uno de los fundadores de la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica.  
"18 DE JULIO, ¡NUNCA MAS!"

El 23 de septiembre de 1939, el dictador Francisco Franco dictó una ley que consideraba “no delictivos determinados hechos de actuación político social cometidos desde el catorce de abril de 1931 hasta el dieciocho de julio de 1936”. En el artículo primero se dice: “Se considerarán no delictivos los hechos que hubieran sido objeto de procedimiento criminal por haber sido calificados como constitutivos de cualesquiera los delitos contra la constitución, contra el orden público, infracción de las Leyes de tenencia de armas y explosivos, homicidios, lesiones, daños, amenazas y coacciones y de cuantos con los mismos guarden conexión, ejecutados desde el catorce de abril de mil novecientos treinta y uno hasta el dieciocho de julio de mil novecientos treinta y seis, por personas respecto de las que conste de modo cierto su ideología coincidente con el Movimiento Nacional y siempre que aquellos hechos que por su motivación político-social pudieran estimarse como protesta contra las organizaciones y el gobierno que con su conducta justificaron el Alzamiento”.




En esa ley esta condensada la vulneración de la legalidad, considerando lícito el terrorismo de extrema derecha que llevó a cabo una incesante actividad para socavar la legitimidad de la Segunda República mediante la inestabilización. Reconocía como beneficiosas las actuaciones contra la Constitución de 1931, la primera en el mundo que recogía como propio el derecho humanitario elaborado por la sociedad internacional hasta la época. Aquel hubiera sido el inicio de una cultura de los derechos humanos que después de cuarenta años de dictadura y cuarenta de democracia sigue siendo una de nuestras enormes carencias.


Cuando se cumplen 80 años del golpe de Estado de un grupo de generales fascistas, acaudillados por el dictador Francisco Franco, es difícil entender que el pleno del Congreso de los Diputados no haya condenado todavía la dictadura franquista. Muchos de quienes claman hoy por el consenso y la generosidad de la Transición, de cara a la elaboración de un nuevo Gobierno, no han sido capaces de dejar en el Boletín de las Cortes plasmado su rechazo hacia quienes promovieron una guerra para acceder al poder por mediante el uso de la violencia y secuestraron las libertades y la dignidad de todo un país durante cuarenta años.




Parte de la explicación de esa tolerancia hacia el pasado tiene que ver con nuestra estructura social; la élite que ha gestionado nuestro país tras la muerte del dictador, la que pilotó la Transición y organizó el olvido, está compuesta fundamentalmente por descendientes de adeptos al régimen franquista. Ellos accedían casi exclusivamente a las universidades en la década de los cincuenta y sesenta y han constituido la élite económica, política, cultural y académica que en estos años ha coexistido sin conflictos con la impunidad del franquismo.


Durante décadas, la sociedad española se mantuvo en silencio con respecto a las violaciones de derechos humanos de la dictadura. El dolor social causado por la represión ha seguido y sigue activo en nuestra cultura política, de forma más o menos consciente. La fragilidad de nuestra independencia de poderes, las vulneraciones de la legalidad que llevan a cabo representantes políticos que no asumen responsabilidades o el excesivo partitocentrismo de nuestra agenda pública público están directamente relacionadas con ese espíritu del 18 de julio.


Cuando en el año 2000 los nietos de los represaliados comenzaron la apertura de fosas comunes y la búsqueda de personas desaparecidas forzaron un debate sobre la patológica relación con el pasado que mantenía nuestra sociedad la reacción fue inmediata. En las primeras exhumaciones de fosas diversos columnistas de prensa impresa analizaban el hecho airadamente, asegurando que ahora venían los nietos a vengarse.


La transición a la democracia, edificada sobre una falta reconciliación, abandonó a su suerte a miles de familias que habían sido terriblemente castigadas por no haberse sumado al golpe de Estado franquista. La impunidad, disfrazada de renuncias “de los dos bandos” hizo vigente la amnistía franquista y permitió blanquear su biografía a miles de franquistas. De la noche a la mañana desaparecieron los miles de chivatos del régimen y los que querían conservar su situación de poder con el advenimiento de la democracia inventaron un relato en el que aparecían como silenciosos disidentes que habitaban los despachos del régimen esperando el regreso de las urnas. Sobre ese relato se ha edificado la visión de los dos demonios que significa fundamentalmente la demonización de la Segunda República, con ese mito en el que parecía que lo que se enfrentaba en la guerra causada por Franco eran dos golpes de Estado, escondiendo así que tras la salida de Alfonso XIII se celebraron en nuestro país las primeras elecciones libres con sufragio universal masculino y femenino.


La posibilidad de participar en la vida pública declarándose demócrata y sin condenar la dictadura franquista es síntoma de nuestra frágil cultura política. Mientras han muerto en silencio miles de hombres y mujeres que se enfrentaron a la falta de libertades, las élites han despedido a franquistas que cambiaron la chaqueta para conservar privilegios como padres de nuestras libertades.


El problema no está en la guerra, que es a donde recurren sectores conservadores haciendo una elipsis de la dictadura. El deterioro que generó sigue siendo un lastre para nuestra vida colectiva. Reparar a las víctimas y educar a la ciudadanía en el rechazo al franquismo son las medidas más importantes que se pueden tomar con respecto a ese pasado traumático. Es la mejor forma de agradecer el esfuerzo y el sufrimiento de quienes se enfrentaron al franquismo y de vacunar nuestro futuro para que no pueda haber un 18 de julio nunca más.


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
2 BN CON

La explanada que se encuentra delante de los Arcos de la Puerta de Sevilla se convirtió en un improvisado altar donde se rindió homenaje a Jian Lian Wan, comerciante chino que fue degollado en su tienda al impedir que robo de una litrona. A escasos metros de donde cayó abatido, más de trescientas personas se reunieron en la tarde de ayer lunes en una concentración donde se mostró la indignación y la repulsa por este acto criminal.

Comenta
Salida de los juzgados

El juzgado decreta su ingreso en prisión por los delitos de robo y homicidio tras degollar a la víctima en su tienda en la tarde del sábado de feriaa la que se negó a abonar el importe de una litrona.

Comenta
RRSS presentacion LA GUINDA DEL PASTEL Carmona


La escritora María del Carmen Fernández, continúa la saga protagonizada por Quique y Lola con el libro La guinda del pastel, una historia basada en la fuerza de la amistad.

Comenta
2 CAM

El escritor y colaborador habitual de este periódico, José Campanario Álvarez presentó el pasado sábado 19 en el Auditorio Municipal 'Jesús de la Rosa' de Tocina su ópera prima "Un personaje y su circunstancia", magistralmente representada por un estupendo elenco de actores locales que desmotraron durante toda la representación su gran profesinalidad y buen hacer. 

Comenta
1

"Ya huele a feria, como dice la sevillana de los Amigos de Gines. Ya huele a feria de Carmona con todos sus matices; desde las patatas fritas a los churros, pasando por el aceite refrito y su espeso contaminante..."

Comenta
Arqueológico 6

Es difícil describir la maravillosa sensación que se experimenta cuando se tienen la certeza y convicción de que se está ante un importante descubrimiento arqueológico que ha permanecido olvidado durante milenios. Y es común el noble deseo de darlo a conocer y compartirlo. Lo que no podía imaginar Manuel Ruiz, el descubridor de las estructuras que aquí se exponen, es el largo camino que tendría que recorrer para que se reconociese su descubrimiento, ante las críticas y el rechazo que el mismo suscitó ante la administración y la comunidad académica, que consideró que se trataba de unas estructuras geológicas, que no de factura humana.

Comenta
Alcaldes valle gualdquivir en Carmona

Uno de los primeros pasos que van a dar estos alcaldes es solicitar a la Junta de Andalucía la realización de un estudio que permita conocer con exactitud la realidad económico, social y demográfica de esta zona geográfica y, a partir de ese análisis, marcar una estrategia de desarrollo conjunto.

Comenta
NOTICIASPOLITICALOCALLOGO
UNIDOSPORUNMUNDOMASVERDE
Bienvenidosrefugiados