Comentarios 1

CONSIDERACIONES SOBRE LOS REFUGIADOS Y LA INMIGRACIÓN. Por José Manuel Espigares García.

|

Sobre los refugiados y sobre la inmigración se han derramado (y se de­rramarán) ríos de tinta. Por lo tanto, estas líneas no pretenden aportar ninguna idea nueva sino hacer un poco de pedagogía: aclarar/reforzar viejas verdades y colaborar a hacer un mundo más sano ideológica y socialmente.


REFUGIADOS E INMIGRANTES.-


Yo parto de la base que no hay una distinción clara entre estos dos gru­pos de personas. Es verdad que hay un grupo humano que huye de la «muerte inmediata», bien sea por bombardeos, por persecución política,o por racismo y xenofobia o por otras causas. Pero cuando una persona se arriesga a morir aho­gado en una patera o a sufrir serias heridas saltando una barrera de concerti­nas, ¿no está también huyendo de una «muerte inmediata», por hambre o por otras causas?


Por lo tanto, la diferenciación entre ambos grupos es más que dudosa y frecuentemente es el efecto de una disimulada xenofobia (o, en el mejor de los casos, ignorancia).


ACTITUDES MORALES.-


Cuando mostramos nuestra solidaridad desde un punto de vista estricta­mente moral con los refugiados e inmigrantes, estamos retomando la mejor tradición europea: no se olvide que la grandeza de Europa empezó a forjarse en el Renacimiento, con el Humanismo que liquidó la teocracia de la Edad Me­dia y, siguiendo el racionalismo y la búsqueda de libertades, de un cierto iguali­tarismo social, etc, creo una de las páginas más brillantes de la civilización.



           Así pues, cuando abrimos las puertas a la inmigración y a los refugiados, estamos sacando lo mejor de nuestra tradición humanista.

Es cierto, sin embargo, que Europa y Occidente, por desgracia, no han sido solo humanismo: tenemos los genocidios de Hispano América, el genocidio de los Indios Americanos, los genocidios en África, el apartheid, el Holocausto y un largo etcétera.

Pero frente a estas maldades siempre ha habido un Bartolomé de las Casas, unos movimientos anti-esclavistas (recuérdese la famosa novela «la ca­baña del tio Tom» de Harriet Beecher Stowe, por ejemplo), un Nelson Mandela, un Martin Luther King y un (afortunadamente) largo etcétera.

Por lo tanto, la primera conclusión es «retomemos la mejor tradición Eu­ropea, la del humanismo, y luchemos activamente contra nuestros peores fan­tasmas» (que haber haylos).

Lo primero que conseguiremos con estas actitudes es ser mejores perso­nas (a nivel individual) y construir una sociedad más ética y más sana.


VENTAJAS ECONÓMICAS.-



Lo que mucha gente ignora (y unas oscuras fuerzas políticas y sociales -dentro de las más pura tradición de pureza étnica- ocultan) es que la inmigra­ción es una fuente de riqueza para nuestra sociedad.



           En primer lugar, la sociedad europea tiene unos índices de natalidad muy bajos y, por lo tanto, es una sociedad viejas.


Refugiados e inmigrantes aportan unos índices de natalidad más altos y, consecuentemente, ayudan a rejuvenecer nuestra sociedad.


En segundo lugar, los inmigrantes y refugiados suelen tener una educa­ción más alta de lo que comúnmente se cree: hay médicos, profesores, fre­cuentemente tienen una formación profesional avanzada. Solo que, como exis­ten acuerdos educativos con sus países de origen (y, estos existieran, tam­poco serían aplicables ya que en la mayoría de los casos vienen huyendo de situac­iones límites), sus conocimientos y preparación no son convalidados en nuestro sistema. Pero dichos conocimientos están ahí, y con una política ade­cuada (di­ferente a la única existente en la actualidad, que consiste en poner vallas con concertinas), podemos obtener todos (inmigrantes, refugiados y re­ceptores) auténticas ventajas económicas.


Esos poderes oscuros (que siempre ha habido en Europa) frecuentemente arguyen que nuestra sociedad está saturada y no puede recibir más inmigran­tes.


Cualquier economista mínimamente profesional puede desmentir esta afirmación, que no se basa en argumentos objetivos sino en un (inconfesado e inconfesable) deseo de mantener a un tercer mundo expliotado por dichas fuerzas oscuras.


Y no sigo en esta línea porque una pormenorización de este argumento sería demasiado larga.


INTEGRACIÓN DE REFUGIADOS E INMIGRANTES.-


Frecuentemente, se afirma que «son los inmigrantes y refugiados los que deben adaptarse a los países de acogida» y no al revés.



Una afirmación de este tipo puede estar ocasionada por la ignorancia y frecuentemente por una indisimulada xenofobia.




El ejemplo más flagrante de esta tendencia lo tenemos den Dinamarca, que confiscará los bienes de los refugiados (con los votos de la gran mayoría del arco parlamentario danés -incluyendo los llamados socialdemócratas, con la excepción de algunos de ellos, que no han respetado la disciplina de voto), supuestamente para pagar los gastos que dichos refugiados ocasionan. Y este es un precedente que en muchos países tiende a extenderse.


Los que tienen estos planteamientos ignoran u ocultan el hecho que las características culturales propias de los distintos grupos de inmigrantes y refu­giados son un elemento propio de una identidad cultural que dichos grupos no quieren perder.

Así no hay que escandalizarse que mujeres musulmanas vayan con pa­ñuelo o que personas de color tengan una estética diferente a la hora de vestir (y estoy poniendo ejemplo básicos).


Creo que es bueno para la sociedad en que vivimos adaptarnos a los gru­pos de acogida y establecer una negociación social con dichos grupos de forma que ellos se sientan tan cómodos como nos podemos sentir nosotros.

Una sociedad que actúa así, es más tolerante, mas sana, más tolerante, más madura.


CONCLUSIONES.-


Están claras, pues la posiciones que defiendo:


1) Hay que enlazar con el viejo (y, al mismo tiempo moderno) humanis­mo y, mostrando nuestra solidaridad con refugiados e inmigrantes, hacer nues­tra sociedad más sana, más ética, más justa.


2) Hay que obviar a unas fuerzas económicas oscuras (de intenciones in­confesables) y replantear nuestro sistema económico y así sacarle el máximo partido a inmigración y refugiados, para beneficio mutuo.



3) Hace falta fomentar y proteger los elementos indentitarios de los dife­rentes grupos sociales haciendo que dichos grupos se encuentren felices y sa­tisfechos y la comunidad de acogida se beneficie, a su vez, de las aportaciones que inmigrantes y refugiados puedan hacer.



(Fotografía; Terminando de unir una valla tremendamente reforzada de espinos, con el muro preparado en la frontera de Hungría para impedir el paso de los inmigrantes por la frontera)




Comentarios 1
POTAJESOLIARIO

La cita es el próximo domingo 26 de Noviembre a las dos de la tarde en la Caseta de la Giraldilla. 

Comenta
Simulaciondeempresas

Se ha puesto en marcha esta iniciativa en la que los alumnos trabajarán de manera simulada en una empresa ficticia que a excepción de los productos físicos y el dinero en efectivo, desarrolla fielmente tareas fiscales.

Comenta

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Periodistacontactaconnosotros
SANTICHE4

La iniciativa fue propuesta a la delegada municipal,  la Teniente de Alcalde Ángeles Iñiguez,  por la junta directiva del Club Caballista Carmona. 

Comenta
016LLAMA
Bienvenidosrefugiados
UNIDOSPORUNMUNDOMASVERDE
NOTICIASPOLITICALOCALLOGO
ANUNCIOCARMONACONSTRUYEFORMATOMEDIANO
ANUNCIOCORTATEFORMATOMEDIANO