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VEINTICINCO DE NOVIEMBRE

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En el centro de la plaza mayor del pueblo C., unas cien personas se congregaron un veinticinco de noviembre a las doce de la mañana. En aquel grupo de personas, había representantes de todos los grupos políticos, asociaciones locales y ciudadanos particulares, reunidos, todos, contra la violencia machista. Sobre un estrado, ante un micrófono y aquel centenar de personas, se procedió a leer un manifiesto redactado por el gobierno local.


Uno de los miembros de los grupos políticos asistía al acto de pie, como todos los demás, pero no dejaba de mostrar durante la lectura del manifiesto rasgos que hacían sospechar que «algo le picaba».


—… queremos hacer un llamamiento especial a toda la sociedad en su conjunto con motivo del día…

«Pero, ¿dónde se ha metido? —pensaba este hombre—. ¡Si me prometió que iba a venir!».


—…En una sociedad moderna y democrática no tiene cabida este atentado contra los Derechos Humanos que aún perdura, sustentado en la desigualdad y el machismo y tolerado por el tradicional orden patriarcal…

«¡Con todo lo que le insistí! Un acto como este… con lo importantes que son… ella… ¡Una mujer! ¿Y si…? No, no. Ella no haría eso».


—… es un grave problema social que ha traspasado el ámbito privado para estar en primera línea de la conciencia política…

«¿No?... Sería brutal que hiciera algo así precisamente en un día como este. No, no puede ser. Quizá se ha retrasado con la compra… o se le ha hecho tarde en casa… ¡Tenía que haberla traído conmigo!».


—…A pesar del claro compromiso político al máximo nivel, la violencia contra las mujeres y sus hijas e hijos sigue siendo una insoportable realidad…

«¡Pues claro que es una insoportable realidad! Mira que es algo que hemos hablado doscientas veces. ¡Y no viene!».


—… y muertes inasumibles en un estado democrático.

«Ya no llega. ¡Seguro! ¡Eso sí que es inasumible! ¡Que le den! Ella sabrá lo que está haciendo».


—…La edad de las víctimas asesinadas están comprendidas en los siguientes tramos de edades:…

«¡Bah! Me entran ganas de mandarla a la mierda. ¿Qué cosa tiene mejor que hacer que estar aquí conmigo? ¡Con su marido! Justo en este día. Y eso que le dije que era importante para mí».


—…La violencia de género se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad…

«Cuando llegue a casa la pongo derecha. ¡Vaya que sí! ¿Y si…? ¿Y si no está en casa cuando yo llegue?».


—…Es preciso seguir la senda iniciada, detectando e incidiendo en las causas que sustentan esta violencia…

«En el móvil no me ha escrito nada. Ni me ha llamado y ni un mensaje ni mierda. Esta se trae algo raro. Será con ese. ¡Como tenga huevos…!».


—…redoblar esfuerzos para que no vuelva a producirse ningún caso más. La conciencia de este problema, la unión y el apoyo de toda la sociedad…

«Y tirar por tierra diez años de matrimonio. ¡Qué puta! A ver qué coño le dice a los niños. ¡Ja, ja, ja! “Niños, le he puesto los cuernos a vuestro padre”. “¿Y qué es poner los cuernos, mamá?” “Pues…” ¡Ja, ja, ja! Que se vaya a la mierda. ¡Y que se vaya el otro también!».

Exasperado, volvió a mirar el móvil y, al ver que su mujer seguía sin dar señales, le susurró al compañero de partido que tenía al lado:


—Oye, ¿a esto le queda mucho?


—Un poco. Además, luego se guardará un minuto de silencio por las víctimas de la violencia machista y…


—¡Agh!

Su enfado no pasaba. La lectura del manifiesto siguió, y aplaudió cuando la mujer que estaba frente al micrófono levantó la vista del papel después de haber terminado con «… la erradicación de este terrorismo familiar». Miraba el móvil cada medio minuto, unas veces para comprobar que su mujer seguía sin haberle escrito y otras para asegurarse de que el tiempo seguía pasando con insoportable lentitud.

Llegó el minuto de silencio. ¡Aquel acto ya estaba a punto de acabarse! Las personas que allí estaban bajaron la vista, apretaron el rostro y adoptaron la actitud correspondiente. La plaza, que hacía unos instantes era un aplauso, se convirtió en silencio. Y al ver a aquellas caras comprometidas, al fijarse en el modo en que una niña miraba hacia el suelo, al reparar en que un hombre y una mujer entrecruzaban sus dedos en medio de aquel silencio sepulcral, él acarició con el pulgar el anillo de oro que rodeaba su dedo anular y una rabia indómita se hizo presa de él. ¡Aquello debía acabar ya! Y él no podía contenerse por más tiempo.


El minuto de silencio acabó, rompieron aplausos y el asco terminó por hacerse presa de él. Sin esperar a nada más, se dio la vuelta. Desde su espalda, alguien le preguntó:

—Oye, ¿a dónde vas?


—¡A casa! —respondió.


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Cambioclimatico3


"Como bien explican en el blog culinario El comidista, el pan tucama original que gracias a mi menorquina madre he podido disfrutar desde que tengo uso de razón, comienza por un buen pan, de tipo payés, de estos que tienen huecos y espacios que serán colonizados en su momento por el aceite de oliva..."

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Muertos gurtel
Siento decepcionar a muchos de los incondicionales de Halloween, esa fiesta importada, de tradición celta y con mucho arraigo en los países sajones.
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Plantarunrbol

"Entre el ingenio del poeta cubano José Martí y la adaptación del relato de un mensajero del islam se hallan las razones de una recomendación principal: antes de dejar la vida –o de que esta nos deje- importa hacer tres cosas. A saber:..."

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Periodistacontactaconnosotros
Seorganancapturatuconciencia

Por cada reproducción del video se dona un céntimo a la Asociación protectoras de animales 'Peludos de Córdoba' y ya ha conseguido recaudar 1.000€. El objetivo ahora es llegar a las doscientas mil reproducciones y continuar, al final del articulo insertamos el video, merece la pena conocer las historias que en el se cuenta y de paso se colabora con una buena causa. 

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NOTICIASPOLITICALOCALLOGO
Op Azano Sevilla Editada.Imagenfija002

Los implicados son 3 personas, una de ellas, antigua cuidadora de la víctima, una anciana de 90 años.

Los autores del asesinato conocían perfectamente los hábitos de la víctima y dónde ocultaba el dinero.

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Trodereyes1
"El último rey que tuvo Carmona, hace ya un milenio más o menos, fue, como ya sabe usted, Al-Aziz ben Ishaq al-Mustazhir..."
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CALLECONGENTE 1
No, nos arruguemos, sobre todo, porque no tenemos ninguna razón para hacerlo.
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Amontero 2
La producción en serie no es propia de esta cadena de montaje, dispensada sea la comparación si en algo viene a propósito de la fotografía.
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016LLAMA
ANUNCIOCARMONACONSTRUYEFORMATOMEDIANO
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Bienvenidosrefugiados