Libertad de prensa
3 de mayo
Comentarios 1

“ DE COPISTA EN EL MUSEO” por Manuela Bascón

|


1 MB


Cuando yo tenía doce años, mi madre regresó al mediodía de la compra con una gran sonrisa pillina. Con sus manos ocultas tras la espalda me dijo sonriente: Te traigo un regalito. A mí se me pusieron los pelos de punta, porque sabía –por el olor de las bolsas, que mi madre había salido a la pescadería.


El pescadero tenía el encargo mío de que si alguna vez venía un cangrejo ermitaño despistado entre el género, como los que yo había visto


en las mareas bajas de Chipiona, me lo guardara. Pero cuando mi madre enseñó las manos, lo que llevaba no parecía un crustáceo decápodo, sino una revista del kiosco de la prensa. El primer fascículo de un coleccionable sobre Arte. A su vez, instruía sobre el ejercicio de la pintura con “sencillos ejemplos”- decía. Describía como debía ser un atelier y regalaba una lámina a todo color de una reproducción. En la primera entrega regalaba tres que yo desgasté de tanto mirarlas: Las Meninas de Velázquez, La Gioconda de Da Vinci y un cuadro de Bronzino de mediados del siglo XVI, que me dejó boquiabierta y eclipsó de momento las otras dos reproducciones. Se trataba de una alegoría de carnes desnudas, para el ambiente cortesano de la familia Medicis, Alegoría del Amor. Fascinante la habilidad del pintor para expresar contenidos morales a través de formas tremendamente eróticas. La composición –contaba el folleto, muestra en el centro a Venus, la diosa pagana del amor, completamente desnuda. Sostiene en su mano una de las flechas de Cupido y en la otra, la manzana de oro, regalada por Paris como tributo a su belleza. El joven Cupido alado la abraza, besándola en los labios y acariciándole un pecho y la cabeza. A la derecha, aparece un niño feliz y sonriente que se dispone a lanzar sobre Venus y Cupido pétalos de rosa. Lleva cascabeles en los tobillos. Detrás aparece una extraña joven vestida de verde, que deja entrever debajo de su vestido un cuerpo en forma de serpiente enroscada. Probablemente simbolice el engaño esa forma oculta detestable, algo que suele acompañar al amor pasional. A la izquierda del grupo, detrás de Cupido, un personaje grita, con un gesto crispado de desesperación se lleva las manos a los cabellos…representa los Celos, también desencadenados por el Amor.


Pegué de inmediato la imagen al lado de mi cama, poniéndola a la altura de mi mirada. Por la mañana le colocaba encima un cojín para evitar las miradas curiosonas de mis hermanos, mas chicos. Cada noche me dormía intentando descifrar algún mensaje secreto de esa pintura, porque así lo decía en la revista: La pintura está llena de grandes misterios que cada cual puede descifrar, y que no tiene por qué coincidir con aquello que su autor quiso reflejar.

2 MB



Pues bien, treinta años después, me hallaba en la National Gallery de Londres delante de esta epidérmica-epitérmica obra de arte. El Manierismo anunciando el Barroco. El preciosismo de Broncino, admirado hasta por Ingres puede resultarme incluso algo frío y calculado para un tema tan pasional. Eso no resta interés en este caso en el que significante y significado se entrelazan cuidadosamente para no dejar ni un ápice sin rematar. Los diamantes en bruto tienen su encanto, pero un diamante exquisitamente tallado es el equivalente de esta obra de Bronzino.



Treinta minutos después de este encuentro me hallaba en la dirección del Museo pidiendo la normativa de Copista. Me imaginé en el museo delante de ese cuadro intentando copiarlo y me recorrió el cuerpo un escalofrío de antaño. Sería una manera de cerrar un capítulo en mi vida. Pero tendría que hacer antes prácticas como copista en otro museo y conseguir una credencial, porque esa era la exigencia de la National.



Treinta días después, regresada a Carmona, se lo estaba comentando a Rafael Méndez en la puerta del Bar Goya, y fue un sobrino suyo quien dio los primeros pasos para conseguirme el carnet de Copista en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Y este artículo debería haber salido en Estela como tributo a Rafael, su director. Pero Estela tuvo que hacer un parón forzado y por eso lo publico aquí, a la vuelta de los años y agradeciendo a Ramon de “el Grifo” su petición de que publique en nuestra virtual revista.



Copiar en el seno de un museo es una experiencia que me ha reportado sensaciones nuevas e inesperadas en el ejercicio de la pintura y –porqué no reconocerlo, cierto enganche. De repente, una sala de museo convertida en mi estudio, rodeada de destacadas obras de arte, de murmullos esporádicos, de intensos silencios, de los vigilantes que curiosean disimuladamente mi versión del génesis de una de las obras que tanto han mirado hasta aprendérsela, como si estuvieran contemplando el esqueleto descarnado de un pariente muy cercano. Los grupos de colegiales amonestados por el guía: está muy bien que miren a la copista, pero por favor, contemplen también las obras de los maestros… y un chico de la mano de su padre, alejándose, sin dejar de mirar mientras me decía que quería ser pintor de mayor. Y es que el proceso de una pintura puede causar tanto interés en el profano, que no entiende como un simple pincel, un tarrito con aguarrás o aceite, pequeños restos de multicolores sobre una paleta y un trapo sucio puedan conseguir semejantes efectos finalmente sobre un lienzo. En el museo se pinta a veces con mirones, a veces con corte, a veces con halagos, a veces con interrupciones, pero siempre sin trampa. Es duro, pero recompensa.

3 MB


Una vigilante de sala me dijo un día que desde que yo estaba por allí olía a pintura y eso le daba vida al museo y que cuando se encontraban por los pasillos se iba corriendo la voz de que estaba la copista y algunos hacían turno para poder ver la evolución del cuadro. Otras veces aparecían repentinas voces por generación espontanea. Personas que llevaban un rato mirando sin haberme percatado yo de ello y con el corazón acelerado por el susto respondía amablemente a su sesión de preguntas.



  • -Perdone la pregunta, ¿y porqué algo que parece tan fácil de hacer para un pintor cuesta después tanto dinero?
  • -Porque lo difícil, cuando se aprende, parece fácil, pero no lo es. Y porque algunos artistas, en esta sociedad capitalista, se han convertido en un valor de cambio. Supongo que se refiere a eso…


-(En un castellano con acento francés): ¿En cuánto tiempo ha pintado usted el cuadro?


-En doce sesiones

4 MB

-¿Sólo?

-Más treinta años de aprendizaje.

-(En un inglés con acento americano):¿Qué precio le va a poner usted a esta copia?

-De momento no la pienso vender.

-Todo tiene un precio.

-¿Sí? …inténtelo

-(En un castellano con acento japonés): ¿Le puedo hacer una pregunta?¿En qué piensa usted mientras pinta?

-Mmmm… mientras soy consciente pienso en líneas y en colores….

-(Un pintor aficionado sevillano -conocido mío, que pasaba de visita por allí): Pero, ¿qué haces tú aquí copiando? ¿ya no haces pintura moderna?¿ la crisis?

-(Mirada de loba esteparia hambrienta). Afortunadamente para mí, la crisis es algo que de momento sé que existe, pero fuera de mí. Y la peor de todas intuyo que es la crisis en las mentalidades. Cuídate artista–le dije.


Las copias que he realizado me van acercando cada vez más a Bronzino, Londres. Y –sin haberlo pretendido, va quedando en mi casa un mini museo de segunda, de anécdotas, de intimísimas miradas a la obra de Sanchez Perrier, que me ha contado algún secretillo de su estilo ajustado y luminoso. Valeriano Bécquer, quien tal vez quiso agradecer a su hermano con ese espectacular retrato que le abriera las puertas de Madrid, y lo relacionara con muchos artistas. A Cornelio Schut, que a pesar de su origen flamenco vino a acabar su carrera a Sevilla tas la estela de Murillo. Por eso pintó un Niño Jesús dormido, fiel a modelos murillescos.



Y qué decir de lo que me transmitió esa obra de Murillo: su Dolorosa del Museo de Bellas Artes de Sevilla. Esa imagen que destaca por su dramatismo contenido y que escapa de algunas características habituales del maestro. Tal vez Murillo me desvele otro secreto. Esa imagen que emerge de las sombras me ha cautivado. No sé si Murillo pensaba sólo en líneas y en colores mientras la pintaba, pero en aquellos rincones donde no hay ni líneas ni colores habita un profundo misterio.


Manuela Bascón. 

1 Comentarios

1

De nuevo Mariela, mi más sincera enhorabuena por contar tus experiencias y opiniones con tan exquisito mimo artístico. Me haces recordar episodios infantiles de la misma forma que lo haces tú. Es increíble como al leerte manifestar tu asombro por la pintura yo rememoro los acontecimientos de forma similar. Me ecanta que te hagas tan traslúcida.

escrito por Leonor de Carlos 22/abr/18    17:06

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
2 BN CON

La explanada que se encuentra delante de los Arcos de la Puerta de Sevilla se convirtió en un improvisado altar donde se rindió homenaje a Jian Lian Wan, comerciante chino que fue degollado en su tienda al impedir que robo de una litrona. A escasos metros de donde cayó abatido, más de trescientas personas se reunieron en la tarde de ayer lunes en una concentración donde se mostró la indignación y la repulsa por este acto criminal.

Comenta
Salida de los juzgados

El juzgado decreta su ingreso en prisión por los delitos de robo y homicidio tras degollar a la víctima en su tienda en la tarde del sábado de feriaa la que se negó a abonar el importe de una litrona.

Comenta
RRSS presentacion LA GUINDA DEL PASTEL Carmona


La escritora María del Carmen Fernández, continúa la saga protagonizada por Quique y Lola con el libro La guinda del pastel, una historia basada en la fuerza de la amistad.

Comenta
2 CAM

El escritor y colaborador habitual de este periódico, José Campanario Álvarez presentó el pasado sábado 19 en el Auditorio Municipal 'Jesús de la Rosa' de Tocina su ópera prima "Un personaje y su circunstancia", magistralmente representada por un estupendo elenco de actores locales que desmotraron durante toda la representación su gran profesinalidad y buen hacer. 

Comenta
1

"Ya huele a feria, como dice la sevillana de los Amigos de Gines. Ya huele a feria de Carmona con todos sus matices; desde las patatas fritas a los churros, pasando por el aceite refrito y su espeso contaminante..."

Comenta
Arqueológico 6

Es difícil describir la maravillosa sensación que se experimenta cuando se tienen la certeza y convicción de que se está ante un importante descubrimiento arqueológico que ha permanecido olvidado durante milenios. Y es común el noble deseo de darlo a conocer y compartirlo. Lo que no podía imaginar Manuel Ruiz, el descubridor de las estructuras que aquí se exponen, es el largo camino que tendría que recorrer para que se reconociese su descubrimiento, ante las críticas y el rechazo que el mismo suscitó ante la administración y la comunidad académica, que consideró que se trataba de unas estructuras geológicas, que no de factura humana.

Comenta
Alcaldes valle gualdquivir en Carmona

Uno de los primeros pasos que van a dar estos alcaldes es solicitar a la Junta de Andalucía la realización de un estudio que permita conocer con exactitud la realidad económico, social y demográfica de esta zona geográfica y, a partir de ese análisis, marcar una estrategia de desarrollo conjunto.

Comenta
NOTICIASPOLITICALOCALLOGO
UNIDOSPORUNMUNDOMASVERDE
Bienvenidosrefugiados