ARZOBISPODEGRANADAFOTOEFE
Los últimos acontecimientos carnavalescos han sacado a la luz la postura, justificada, razonable y muy digna, de algunos jerarcas de la Iglesia Católica en España. Y hay que decir que llevan razón: nunca se deben atacar las creencias religiosas de ninguna persona. El respeto a la opinión personal debe ser absoluto.
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